Los adolescentes que crecen con un teléfono inteligente son más propensos a la ansiedad y la depresión, pero se puede evitar.

Según un estudio reciente, se ha hallado que los adolescentes que crecen con un teléfono inteligente presentan una mayor incidencia de ansiedad y depresión. Esta revelación ha generado preocupación en la comunidad académica y en los padres de familia, quienes buscan comprender y abordar este fenómeno. Sin embargo, se ha destacado que es posible evitar estos efectos negativos mediante la implementación de estrategias adecuadas. Es fundamental promover un uso responsable de la tecnología, fomentar la comunicación abierta en el entorno familiar y educativo, y brindar herramientas para que los jóvenes desarrollen una relación saludable con sus dispositivos. De esta manera, se busca mitigar los riesgos de la exposición excesiva a los teléfonos inteligentes y fortalecer la salud mental de la población adolescente.

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Los smartphones, una amenaza para la salud mental de los adolescentes

En la actualidad, los niños no solo son criados con un pan bajo el brazo, sino también con un smartphone. Aunque parezca natural y lógico, el uso de esta tecnología desde edades tempranas puede tener consecuencias negativas en la salud mental de los jóvenes. Expertos como el psicólogo Jonathan Haidt advierten sobre los riesgos que pueden implicar las nuevas tecnologías, especialmente los smartphones, en el bienestar de los adolescentes.

Cómo evitar la ansiedad y depresión en jóvenes con smartphones