La generación millennial a los 40: entre la tecnología y la no crisis de la mediana edad

La generación millennial ha llegado a la edad de 40 años enfrentando un escenario único, en el que la influencia de la tecnología y las expectativas de vida laboral se entrelazan de manera inédita. A diferencia de generaciones anteriores, los millennials han crecido inmersos en un mundo digital, lo que ha moldeado sus relaciones sociales, su forma de trabajo y sus expectativas de futuro. A pesar de que tradicionalmente los 40 años se han asociado con una crisis de la mediana edad, algunos expertos sugieren que esta generación podría no enfrentarla de la misma manera, gracias a su capacidad de adaptación y al uso de herramientas tecnológicas que les permiten mantenerse conectados con el mundo laboral y social.

Index

Los millennials desafían la crisis de los 40: ¿juventud madura o eterna?

En muchos sentidos, parece que el tiempo se ha ralentizado. Al menos, sociológicamente hablando. Hace no tanto, una persona de 40 años ya empezaba a ser un “carroza”, mientras que hoy en día contar con cuatro décadas a tus espaldas no parece suponer ningún problema para seguir considerándote (y siendo considerado) prácticamente un chaval.

Un fenómeno, si se quiere definir así, que tiene unos claros protagonistas: los llamados milénial o millennials. Durante bastante tiempo, la gente nacida entre principios de los 80 y mediados de los 90 han sido considerados jóvenes. ¿Lo curioso? Que en muchos sentidos continúa siendo así, a pesar de que muchos ya hayan cumplido los 40.

La generación millennials, ¿una juventud madura? Puede que, si se mira con cierta perspectiva, existan diversas razones para entender que hoy en día se envejezca más despacio. Todo, hasta cierto punto, tiene su lógica. Es verdad que los millennials siguen considerándose prácticamente jóvenes a pesar de rondar (o superar) los 40 años.

Es decir que, aunque no puede decirse que la esperanza de vida haya aumentado tantísimo, todo va más lento. Y probablemente para encontrarle una explicación al asunto no haya que mirar tanto en las causas biológicas como en las sociológicas.

Hace treinta o cuarenta años, era habitual que la gente tuviese la vida más o menos resuelta antes de cumplir los 40: la casa pagada, la familia generalmente montada y un trabajo razonablemente fijo. Una realidad que, en gran medida, choca con la actual, en la que todo resulta mucho menos estable.

Sin embargo, no todo es negativo. Este cambio de actitud generacional, que ha prolongado la juventud considerablemente, también parece haber acabado con un momento tradicionalmente complicado para muchos: la tan temida crisis de los 40, que cada vez parece importar menos.

La tecnología y los 40 años: ¿cómo influye en la generación millennial?